El Gobierno alemán garantiza de forma ilimitada los depósitos privados
6 Ottobre 2008
RAMIRO VILLAPADIERNA, MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSALES | BERLÍN, BRUSELAS
El Gobierno alemán anunció ayer que garantizará las cuentas bancarias abiertas en instituciones financieras privadas, en reacción a la crisis financiera y al
colapso del segundo banco hipotecario alemán. «El Estado garantizará todos los depósitos privados», anunció un portavoz del Ministerio de
Economía, mientras la canciller se declaraba dispuesta a impedir la quiebra del Hypo Real Estate Holding (HRE).
Berlín sigue así a los gobiernos de Irlanda y Grecia, a los que había criticado esta semana por su intervención. Varios bancos europeos vienen padeciendo la
presión por la quiebra de Lehman Brothers en EE.UU. La garantía, calificada de ilimitada por el Ministerio de Finanzas, cubrirá cuentas privadas y depósitos
a plazo por valor de 568.000 millones.
La drástica medida pretende levantar protecciones ante las turbulencias internacionales que amparen a la primera economía europea. A este fin, y el de salvar de la quiebra
al Hypo, se reúnen de urgencia en Berlín los principales actores financieros y legislativos.
Un plan financiero de rescate de 35.000 millones, aprobado el jueves por Bruselas para el HRE, fracasó el sábado ante estimaciones de que el agujero podía alcanzar
los 50.000 a final de 2008. Fuentes del banco reconocen que la banca privada ha retirado su apoyo a la operación compartida con el Gobierno alemán, por el que éste
aportaba 26.000 millones.
El consorcio de instituciones financieras «rechaza ahora proveer esa línea de liquidez. Estamos en el proceso de determinar las consecuencias», dijo el HRE. Angela
Merkel prometió ayer que no permitiría que las penurias de una institución aflijan al sistema financiero entero… Por ello estamos trabajando duro para salvar al
HRE».
En medios financieros se estima el riesgo que supone el HRE, como principal parte en un mercado de cédulas hipotecarias estimado en 900.000 millones de euros. La
operación de salvamento del banco podría costar a los contribuyentes más de 50.000 millones. El Hypo ha sido el primer gran banco alemán en pedir un plan
de rescate, tras toparse a mediados de septiembre con serios problemas cuando las líneas de crédito se congelaron en el mercado internacional.
La canciller aprovechó para criticar a los gestores de las instituciones financieras, a los que culpó de la situación del HRE, y a los que instó a asumir
las consecuencias de «un comportamiento irresponsable». El ministro de Finanzas, Peer Steinbrueck, concretó que el Gobierno estaría apostando por una
«solución específica sólo para esta institución», volviendo a empezar donde «la semana que viene pensábamos que teníamos
una solución».
Acusaciones contra JP Morgan
Por su parte, la banca de negocios JP Morgan ha sido acusada ante los tribunales, por sus rivales de Wall Street, de asestar el golpe que provocó el colapso final de Lehman
Brothers, según informó el diario londinense «The Times».
La acusación parte de los principales acreedores de Lehman Brothers. Sostienen que JP Morgan congeló 17.000 millones de dólares en efectivo y en valores que
pertenecían a Lehman, justo el viernes anterior a su quiebra, el pasado 12 de septiembre.
Esa actuación de JP Morgan, según estos acreedores, es lo que habría precipitado el colapso de Lehman Brothers, que entró en bancarrota la mañana
del lunes siguiente, 15 de septiembre. Estas alegaciones han sido presentadas ante un tribunal de Nueva York encargado de procesos de bancarrota, por parte un comité de
acreedores entre los que figuran muchos de los «pesos pesados» de Wall Street, importantes bancos y aseguradoras europeas, y también entidades japoneses y chinas.
Por otra parte, Dexia negaba anoche también que las dificultades por las que atraviesa el banco alemán Hypo Real Estate (HRE), entidad en la que tiene invertidos
alrededor de 200 millones, pudieran poner en riesgo su viabilidad.
Indemnizaciones
Cabe recordar que la entidad recibió la semana pasada una inyección de 6.400 millones en forma de ampliación de capital por parte de los Gobiernos de
Bélgica, Francia y Luxemburgo para evitar su quiebra. Como se sabe, los directivos de Dexia renuncian hace tres días a cobrar sus indemnizaciones . El administrador
delegado de Dexia, Axel Miller, y el presidente del Consejo de administración, Pierre Richard, hicieron pública la decisión de no cobrar las indemnizaciones
previstas, estimadas en 3 700 millones de euros en el caso de Miller.
Stop a la operación Wachovia
Al otro lado del Atlántico, donde llegaron las primeras quiebras, continúan los problemas. Tras el acuerdo de compra de Wachovia por parte de Wells Fargo por 15.930
millones de euros, ayer el Citigroup logró que los tribunales estadounidenses bloqueen la operación.
El juez de la Corte Suprema de Nueva York, Charles Ramos, paralizó «hasta nueva orden» la compra por parte del Wells Fargo, ya que Citigroup había firmado un
acuerdo de exclusividad con Wachovia el pasado 29 de septiembre, cuatro días antes de anunciarse la operación de compra entre Wells Fargo y Wachovia.





