Anuncios de comida poco saludables
21 Gennaio 2009
Con mucho azúcar, grandes cantidades de sal y poquísima fibra. Así de poco saludables son los productos que más se publicitan en las revistas, según
acaba de poner de manifiesto un estudio británico.
“Aproximadamente un cuarto de toda la comida que se promociona corresponde a la categoría de grasas y azúcares, un tipo de alimentos que el gobierno británico
sólo recomienda tomar de vez en cuando”, remarcan en su trabajo los autores de esta investigación, quienes subrayan que esto influye en el modo en que se alimenta la
gente.
“Nos llegan muchos mensajes por parte de médicos y profesionales de la salud que nos dicen que debemos tomar más frutas y vegetales y, al mismo tiempo, la publicidad
promociona comida poco saludable. Esta ‘mezcla de mensajes’ hace que la gente no sepa con claridad qué debería comer”, explica a elmundo.es Jean Adams, la principal autora
del trabajo, que se publica en ‘European Journal of Public Health’.
Dirigidos por esta profesora del Instituto de Salud y Sociedad de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), estos científicos analizaron durante un mes el contenido de las 30
revistas semanales más populares en el país en busca de todo tipo de anuncios de alimentación.
En total, hallaron 443 documentos, entre los que predominaban las promociones de almuerzos preparados, platos combinados, salsas y sopas.
“Las frutas y verduras sólo representaban un 1,8% de la muestra”, comentan los investigadores, quienes, además, evaluaron el valor nutricional de cada producto localizado.
Perfil del lector
Según sus datos, la mayoría de estos alimentos contenían cantidades “particularmente altas de azúcares y sodio y particularmente bajas en carbohidratos y
fibra si se comparaban con las recomendaciones internacionales de consumo”.
Por otro lado, los investigadores también notaron ciertas variaciones en los alimentos anunciados en función del perfil de los lectores. Así, aquellas revistas que
tenían más lectoras con un nivel económico no muy alto tendían a promocionar más productos con un alto contenido en proteínas, grasas
saturadas, carbohidratos, azúcar y sal.
“Nuestros datos [conjuntamente con otros estudios] sugieren que existe un patrón universal en la publicidad de la comida que hace que las promociones de comida menos saludables
predominen sobre las más sanas”, indican los investigadores.
En sus conclusiones, sugieren que tal vez esto se deba a que los productos más saludables, como las frutas y verduras naturales, no suelen venderse empaquetados y bajo una marca
distintiva clara tan habitualmente como ocurre con los alimentos procesados.
En este sentido, según indican, para quienes ponen en marcha políticas contra la obesidad podría ser útil favorecer y promocionar el posicionamiento en el
mercado de los productores de comida saludable.
Cristina G. Lucio





