Cutis sonrosado, señal de salud

Cutis sonrosado, señal de salud

Unas mejillas sonrosadas no sólo delatan rubor o enfado, también ayudan a interpretar el estado de salud que goza un individuo. Según un estudio publicado en ‘PLoS ONE’,
la población se fija en el color de la piel para valorar el estado general del organismo. Esa apariencia puede también influir en lo atractiva que resulta la persona y en la
elección de la pareja, según afirman los investigadores.

El color rojo tiene una presencia constante en la naturaleza. Numerosas especies de pájaros muestran plumas rojizas para atraer a la pareja. De una forma similar, algunas especies de
macacos presentan la zona anogenital enrojecida en respuesta al aumento de los niveles de estrógenos. Esa piel llega a un nivel máximo de coloración en el periodo
periovulatorio, el más fértil, lo que atrae la atención visual de individuos del otro sexo. Algo que lleva a pensar que este factor actúa como señal del
momento reproductivo en que se encuentra el animal.

En los humanos, la piel también se enrojece en determinadas circunstancias como puede ser al hacer ejercicio o, en las mujeres, al aumentar los niveles de las hormonas sexuales. Incluso
se asocia este color a una mayor competitividad o con un mayor atractivo. Sin embargo, “no está claro si la apariencia saludable está condicionada por ligeros cambios de color
asociados con la oxigenación de la sangre”, se plantearon los investigadores de la Escuela de Psicología de la Universidad de San Andrews (Reino Unido).

Para valorar el impacto que tiene la pigmentación de la piel sobre la valoración de la salud, midieron cómo variaba el color de la piel con la cantidad de oxígeno en
la sangre y el nivel del flujo sanguíneo. Estas medidas las utilizaron en gráficos informáticos para que los participantes de la investigación modificaran
imágenes de rostros de raza caucásica para cambiar el color de sus caras de forma que aparecieran tan sanos como fuera posible.

A más oxigenación, mejor salud

Los investigadores descubrieron que, en el 98% de los casos, los participantes modificaban un parámetro que correspondía al aumento del oxígeno en sangre para mejorar la
imagen saludable de los rostros. “Los participantes pensaban que la sangre roja brillante, con mucho oxígeno, parecía más saludable que la más oscura y ligeramente
azulada, con menos niveles de oxígeno”, comenta Dave Perrett, coautor del trabajo.

Según señala el principal autor de la investigación Ian Stephen, “nuestra piel contiene muchos vasos sanguíneos minúsculos que portan sangre cargada con
oxígeno a las células de la piel, permitiéndolas respirar y permitiéndonos perder calor durante el ejercicio”.

La cantidad de pigmento (melanina) y el flujo sanguíneo que circula a través de la piel son los dos elementos que determinan la coloración de la misma. Puede ser más
sonrosada, azulada, verde, pálida… “Los padres y los médicos saben que cuando se enferma, normalmente, la cara muestra un color pálido. Nuestra investigación va
más allá y muestra que incluso los estudiantes universitarios sanos pueden beneficiarse de una complexión que se refleje en una piel más oxigenada”, explica Stephen.

Cuanto mayor sea el flujo y la oxigenación de la sangre, más rojiza será la piel y si, por el contrario, el oxígeno fuera insuficiente, la coloración de la
dermis se tornaría azul (cianosis), lo que indicaría problemas coronarios o respiratorios.

“Los resultados de este estudio demuestran que las personas perciben la sutil diferencia entre la sangre oxigenada y sin oxígeno como una pista para determinar el estado de salud de otro
individuo”, señalan los autores.

Esto significa que, teniendo en cuenta que el atractivo se basa en una imagen saludable, “se podría ser más atractivo si cuidamos el corazón y los pulmones,
hiciéramos más ejercicio y dejáramos de fumar”, concluye el director del estudio.

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