Vitaminas y minerales para prevenir las pérdidas auditivas en el Ejército del Aire

 

A cualquiera que le digan que una simple pastilla de vitaminas y minerales puede evitar la ‘sordera’ producida por la exposición al ruido se puede quedar boquiabierto; pero las
pruebas de laboratorio con animales así lo han constatado. Y éste ha sido motivo suficiente para que los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU (NIH, en inglés)
decidan financiar una investigación internacional en humanos en la que la participación científica española, en colaboración con el Ejército,
es la de mayor envergadura.

«Hace siete meses recibimos la notificación de que los NIH financiaban el proyecto con tres millones de dólares (cerca de dos millones y medio de euros) y ahora
estamos metidos de lleno en la fase de reclutamiento de voluntarios en los tres países participantes: EEUU, Suecia y España. La satisfacción por este logro es
enorme si valoramos que sólo el 10% de los proyectos presentados ha recibido la aportación monetaria. Pero si, además, valoramos que es muy complicado que se
otorgue respaldo económico a un estudio que se realiza fuera de EEUU, la importancia aumenta», señala a elmundo.es José Manuel Juiz Gómez, coordinador
del trabajo dentro de nuestras fronteras y director del grupo de investigación en Neurobiología celular auditiva de la Facultad de Medicina, de la Universidad de
Castilla-La Mancha.

La base científica que ha propulsado la realización de este ensayo proviene de un trabajo previo con cobayas, publicado en «Free Radical Biology and Medicine»,
en la que investigadores de la Universidad de Michigan (en Ann Arbor, Estados Unidos) comprobó que el suministro de un cóctel de altas dosis de vitaminas A, C, E y
magnesio antes de la exposición a ruido elevado reducía la pérdida auditiva en un 80% en el grupo de animales que lo consumió, en comparación con los
que no lo ingirieron.

«El ruido intenso provoca traumas auditivos momentáneos. Pero cuando esta situación se produce de forma reiterada en el tiempo ocasiona pérdidas de
audición irreversibles. La eficacia de este cóctel en los ensayos de laboratorio es la que ha permitido dar el salto a los trabajos en humanos, sobre todo si se valora
que, al menos inicialmente, estos nutrientes no están asociados a efectos secundarios severos», insiste el doctor Juiz Gómez.

Ensayos en humanos

De hecho, su colega estadounidense, Josef Miller, coautor del estudio y director del Centro de Trastornos Auditivos en el Departamento de Otorrinolaringología del Instituto de
Investigación Auditiva Kresge ha asegurado que si «podemos ver en humanos al menos el 50% de la eficacia que observamos en los ensayos con animales, vamos a tener un
tratamiento eficaz que reduzca significativamente la pérdida auditiva inducida por el ruido».

La terapia, bautizada como AuraQuell, ha sido desarrollada por el laboratorio del Instituto Kresge. «Hemos fundado la compañía Otomedicine Incorporate que es la
copropietaria de la patente del producto. Es una iniciativa singular en la que se aúna el esfuerzo investigador académico con el mundo empresarial, un tipo de iniciativa
escasa en España. Ahora trabajan contrarreloj para que la medicación se pueda suministrar en sólo dos tomas, una pastilla por la mañana y otra por la noche.
La formulación actual es de seis compuestos lo que puede provocar falta de adherencia de los participantes al tratamiento», aclara el catedrático de la Universidad
de Castilla-La Mancha.

El fármaco será probado por un grupo de voluntarios reclutados por la Universidad de Florida, en Gainesville, que serán expuestos a niveles elevados de
música. «Se trata de comprobar los efectos del producto en la prevención de las secuelas del ruido ambiental durante el ocio. Un grupo de participantes tomará
la pastilla antes de escuchar la música (a un volumen similar al de una discoteca) y se comparará con otro grupo de voluntarios que no ingerirá la fórmula. A
los seis meses se hará una evaluación de la eficacia de la terapia», agrega.

El papel español

La «misión española» es más compleja. Dos años de investigación para corroborar los efectos del fármaco en la prevención de
pérdidas de audición por exposición del ruido laboral.

«Una parte de la investigación se realizará con 120 voluntarios de 20 a 38 años que trabaja como personal de tierra en la Base Aérea de Albacete, y la
otra muestra se llevará a cabo con trabajadores de la cuchillería, bajo la asistencia de la Mancomunidad de Riesgos Laborales del Polígono de Campollano. Los
servicios médicos de esta Mutua, que agrupa a las empresas de cuchillería y de metal de la zona, han constatado mayor incidencia de pérdidas auditivas en los
trabajadores del sector, pese al uso de medidas de seguridad, por eso vamos a empezar el trabajo con gente joven que haya estado menos tiempo expuesta al ruido laboral para obtener
datos más objetivos», insiste el investigador español.

Los voluntarios se someterán a analíticas cada tres meses y a pruebas auditivas cada seis. La última parte del estudio se realizará en Estocolmo (Suecia),
también con personal militar que será sometido al ruido de las explosiones o del tableteo de las ametralladoras durante los entrenamientos.

«Pese a que los trabajos previos con antioxidantes en la prevención de audición han tenido un éxito muy limitado, tenemos mucha esperanza depositada en este
compuesto. A lo largo de estos años tanto el grupo de Michigan como nosotros hemos aprendido más sobre la bioquímica del oído hasta poder diseñar
productos más eficaces como el que vamos a probar», comenta alentado José Manuel Juiz.

Patricia Matey

 

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